Fábrica de hilaturas "Fabra y Coats"

La fábrica de hilaturas Fabra y Coats, a pesar de las sucesivas crisis que sufrió la industria téxtil catalana, no quedó en desuso hasta 2004. Su éxito fue debido a su excelencia en todos los sentidos, innovadora en cuanto a técnica (pioneros en la fabricación de hilos sintéticos, procesos de fabricación para garantizar servicio “just in time” o especialización en productos de alta tecnología) y con una especial sensibilidad por los temas sociales (formación al personal, instalaciones deportivas propias, construcción de viviendas para los empleados o creación de casas cuna para los hijos de los trabajadores).

Fabrica Barcelona

A principios del siglo XX, la empresa fue pionera en España en la fabricación de hilos de algodón para coser, bordar y confeccionar redes. Surgió en 1903 fruto de la fusión de dos grandes empresas téxtiles, una británica (Coats & Clark) y otra Catalana (Fabra y Portabella).
Ahora, gracias a la insistencia de los vecinos del barrio, entre ellos algunos antiguos trabajadores, han logrado que este espacio, de unos 12.000 m2, pase a ser un centro cultural, manteniendo la memoria histórica de la fábrica en la medida de lo posible.
Un antiguo trabajador de la fábrica y vecino del barrio, orgulloso de haber formado parte de esta empresa que todavía existe, nos explicó los intríngulis de cada rincón.
Hizo sonar la sirena como en los viejos tiempos, momento en el que me imaginé a la gente saliendo de la fábrica, con los trajes sucios y el cansancio pero sonrientes de volver a casa. De todas formas, casi nos deja sordos, y mira que dijo que el sonido real era 7 veces más alto para que lo oyeran de entre las máquinas!
Había bocas de incendio por todas partes, y pequeñas indicaciones en todas las esquinas de los múltiples edificios que te indicaban dónde se ubicaban exactamente informando de la dirección y la distancia.
Fabrica Barcelona
Las calderas, de un antiguo barco inglés, eran impresionantes. A medida que fue creciendo la fábrica, tuvieron que añadir más calderas. Estas cada vez eran más altas por lo que se tuvo que reconstruir un techo más alto.
Ahora está en remodelación, pero en breve, el mhuba organizará visitas guiadas a este complejo histórico-cultural.
Como curiosidad, el edificio que queda fuera del actual recinto cerrado de la fábrica, hoy conocido como Can Fabra, era una de las naves que constituían el complejo industrial fundado por Ferran Puig i Gibert en 1838.
Ubicación:C/Sant Adrià 20, Barcelona
Acceso: metro Sant Andreu (L1)

Parque del Laberinto de Horta

Los jardines del Laberinto de Horta son los más antiguos que se conservan en Barcelona. Lugar extraño y misterioso, dicen que este parque constituye uno de los jardines iniciáticos a la masonería.

Los jardines del Laberinto de Horta son los más antiguos que se conservan en Barcelona. Lugar extraño y misterioso, dicen que este parque constituye uno de los jardines iniciáticos a la masonería. Se remonta al año 1791, tocando al palacio de estilo neoárabe, que contiene una torre de la Edad Media, y ocupando los terrenos de una finca del Marqués de Llupià, de Poal i D’Afarràs, hombre ilustrado que encargó la obra a Domenico Bagutti, de allí su toque de fisonomia italiana.

Parque del Laberinto de Horta

El parque del laberinto cuenta con diversos rincones, que retornan a las tradiciones clásicas, llenos de simbolismo masónico. Consta de dos espacios diferenciados: el bosque, símbolo del inconsciente, de la obsesión, de nuestros miedos y el jardín, símbolo de la organización y mente serena que ha logrado el dominio de sí misma.

En el centro del jardín, escalonados en varios niveles, se encuentran el laberinto, los dos templetes, el estanque con la estatua de los delfines y la cueva de Narciso que equivalen a diversos grados de orden rodeados de simulacros de bosque, el caos.

Por lo que representa ir del caos al orden, como un trabajo de creación genesíaca. Los dos delfines de los que mana agua  son símbolo de la dualidad y reflejan el mundo del espíritu. El agua simboliza el flujo de pensamientos y el entrelazamiento de los delfines evoca también movilidad. Pero el agua que manan, va a parar a un estanque cuadrangular, símbolo de la perfección conseguida mediante la práctica del arte. Y finalmente, las alusiones al laberinto, implican búsqueda al amor, sintonía de opuestos.

Fuente: “Misterios de Barcelona”, Ernesto Milà.

Delfines entrelazados

Más allá del simbolismo, pasear por este parque es gratificante, lleno de pequeñas sopresas y entrar en el laberinto de cipreses es una pequeña aventura, muy recomendable tanto para pequeños como para mayores.

A la entrada del parque hay un pequeño bar por si te quieres parar a tomar algo y una área infantil con tobogán para los más pequeños.

Como anécdota, comentar que en este parque del laberinto se rodó una escena de la película “El Perfume”.

Ah, y justo enfrente del parque, por si nunca habéis visto uno, hay un velódromo que a veces está abierto al público.

Si finalmente queréis comer por la zona, podéis ir a Can Cortada (Av. Estatut de Catalunya s/n – 934272315) o a Can Travi Nou (C. Jorge Manrique s/n – 934280301), antiguas masías reformadas que actualmente son restaurantes que ofrecen cocina catalana.

Dirección Parque del Laberinto: Paseo Castanyers 1

Acceso: metro L3, estación Mundet

Horario: de 10h a 21h

Precio: 2,20€ Domingos gratuitos.

En este enlace más fotos del parque del laberinto.

Y aquí más información sobre el parque del laberinto de horta.

Ver Parque del Laberinto de Horta en un mapa más grande

Restaurante Bar Velódromo | Barcelona

El Velódromo, un bar inaugurado en 1933, reabrió sus puertas en Septiembre de 2009 después de varios años de inoperatividad. Su remodelación, de la mano de la cerveza Moritz, ha sido muy acertada. Han mantenido su esencia original; la estructura y la mayoría de elementos que figuraban en su época, como las lámparas en forma de globo, la mesa de billar, la barandilla de caoba, los ventanales y  la disposición en dos pisos.

Este entrañable bar, lugar de amantes de las tertulias, políticos e intelectuales en los años 50 y lugar de encuentro de la “gauche divine” en los años 60/70, fue fundado por Manuel Pastor Boné, que, amante del ciclismo, le puso el nombre de Velódromo en honor a un antiguo velódromo ubicado en ese mismo lugar a principios del s.XX.

Este establecimiento estaba abierto casi siempre y lo frecuentaba gente de una cierta categoría. Hoy en día, conservando su amplio horario, de 6h de la mañana a las 3h de la madrugada, hace que desfilen todo tipo de perfiles a lo largo de la jornada.

Bar Velódromo

Desde pequeñas raciones tradicionales catalanas hasta una copa de cava con dos ostras, tiene un correcto abanico de platos para disfrutar.

Está ubicado en la Calle Muntaner (entre Diagonal y Londres).

Curiosidad: los padres de Manuel Pastor Boné crearon el café Manolo, que estaría ubicado justo al lado donde después se emplazó el bar Velódromo. Manuel, no quiso hacerse cargo de ese negocio, pero abrió este otro, dándole un carácter más personal.

Dirección: C/Muntaner 213, 08036 Barcelona

Teléfono: 934 306 022