Beardsley, tienda de artículos de decoración | Barcelona

Beardsley tienda de decoración, BarcelonaY volvemos de nuevo a la Calle Petritxol, con sus encantos y sus deliciosos comercios, de entre los más deliciosos, si quitamos los típicos locales de chocolate con churros, está la tienda Beardsley.

Desde pequeña ya fue una tienda que me encantó, quería tocarlo todo y recuerdo la incansable frase de mis padres, “no toques nada!”. Desde entonces sigo queriendo tocarlo todo! Pero esta vez tengo licencia.

El espacio donde se ubica Beardsley data de 1890. Primero fue uno de los primeros baile-taxi de Barcelona, local donde se bailaba con señoritas a cambio de tickets (cuanto más tickets, más tiempo de baile), local que no llegó a cuajar y más adelante fue la “pastisseria Mallorquina”; pastelería que todavía existe. Pero no fue hasta 1980 que Beardsley se instaló en el lugar.

Está llena de objetos de tamaño pequeño y mediano de decoración al estilo british, es muy acogedora y consta de dos plantas. Por estas fechas de diciembre, la planta inferior se convierte en miles de posibilidades para decorar la casa al más puro estilo navideño. Árboles de navidad con preciosas decoraciones, todo tipo de sets de mesa de papel (mantelería, servilletas, vasos, platos…), pequeños móviles con escenas invernales, etc. Un rincón donde perderse un rato a curiosear.

Dirección: Carrer Petritxol 12, 08002 Barcelona

Teléfono: 933 01 05 76

Horario: de lunes a sábado de 10:00 a 20:30

Página web de Beardsley.


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La Sala Parés | Barcelona

Sala Parés Galería de arte BarcelonaLo que había sido una tienda de materiales para artistas levantada por Joan Parés en 1840 en la calle Petritxol 5, se convirtió en 1877, gracias a su hijo Joan Baptista Parés, en la emblemática galería de arte que hoy sigue en pie, la Sala Parés.

La Sala Parés fue la primera galería instaurada en España,  que irrumpió con gran éxito artístico y comercial. Desde sus inicios expusieron relevantes pintores españoles como Ramón Casas, Santiago Rusiñol o Eliseu Meifrén entre otros.

Con el tiempo se convirtió en el centro de la vida artística barcelonesa: tertulias, conciertos, conferencias y exposiciones, y creció absorbiendo la parcela de patio interior consiguiendo así una entrada de luz natural que era imposible conseguir desde la estrecha calle.

Hacia 1915 el éxito empieza a decaer y Joan B. Parés, mayor y sin descendencia, vende la sala a Joan Antón y Raimond Maragall Noble y consiguen que la galería tome un nuevo empuje abriendo las puertas a generaciones jóvenes de artistas.

Hacia el 1988 la Sala Parés renueva su espacio manteniendo su estructura histórica pero incorporando elementos contemporáneos y consiguiendo otra sala de exposiciones adicional al espacio tradicional.

Su ubicación estratégica y su pasado histórico y artístico hace que cada año pasen más de 60.000 personas por esta sala, que todavía mantiene un aire señorial y ecos del modernismo.


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