La verbena de Sant Joan y el solsticio de verano

Aunque el día 21 de junio es la llegada del solsticio de verano, y era una festividad pagana, hoy en día no lo celebramos hasta el 23 por la noche, raíz de la instauración del cristianismo. Durante esta fiesta se disponen varias hogueras de muebles y trastos viejos que una vez puesto el sol, se les prenderá fuego, símbolo de la purificación.

Cada barrio de Barcelona lo celebra a su manera, pero la playa es el lugar escogido por muchos jóvenes para poder disfrutar de los fuegos artificiales, que cada año iluminan la costa de Barcelona, y esperar el amenecer desde la arena.

Por un lado, una fiesta alegre, por otro, los días empiezan a ser más cortos.

Los imprescindibles acompañantes de la fiesta son la tradicional coca y el cava. Hay varios tipos de cocas, las más comunes son la de frutas y piñones o la de «llardons«.

Coca Sant Joan Barcelona

Coca Sant Joan Barcelona

¡Feliz verbena de San Juan!

¡Y que el fuego os acompañe!

La Bodegueta Provença

Restaurante BarcelonaLa Bodegueta Provença es un restaurante para disfrutar de unas raciones estupendas y vino de buena calidad en un ambiente puramente barcelonés. El local no tiene más de 2 años y con un estilo moderno, intenta mantener alguna pincelada de antigua bodega catalana.

Os recomiendo los huevos revueltos con foie, la esqueixada de bacalao, el montadito de solomillo con queso fundido y la ventresca de atún! Y ahora tienen unas tapitas exquisitas, como la «coca de sardina fumada» (coca de sardina ahumada) o las «aletes de pollastre cruixent» (alitas de pollo crujientes). Y si todavía tenéis un hueco, el recuit está para chuparse los dedos. Bon profit!

Precio: 30 eur/pers

Dirección: C/Provença 233 (entre Rambla de Catalunya y Balmes), 08008 Barcelona

Telf: +34 932 151 725


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Búnker antiaéreo del Carmel | Barcelona

En lo alto del turó de la Rovira, en el barrio del Carmelo, se encuentran los restos  de un búnker antiaéreo de la guerra civil que fue construido en 1937.

Restos de las plataformas giratorias, pequeños túneles y espacios cubiertos, plantas, rocas, desperdicios y graffitis eran el decorado del búnker del carmel que, junto con el búnker de Sant Pere Màrtir fueron una base de defensa de la ciudad de Barcelona.

Durante la guerra civil Barcelona fue bombardeada de forma sistemática por los fascistas, por ello se construyeron estos espacios de defensa en las atalayas de la ciudad . En el búnquer del Carmelo habían cuatro cañones que fueron retirados durante los años 50.

Bunker BarcelonaBunker Barcelona

Lo más impactante de este lugar es que al borde del techo de los restos del búnker del Carmelo (o del Turó de la Rovira), como una plataforma de presentación de la ciudad, podemos disfrutar de una  vista panorámica única de Barcelona de 360 grados.

Bunker BarcelonaAlrededor del búnker se aglomeraron centenares de barracas que en su momento dieron  albergue a obreros de la construcción de la gran Barcelona, como nos cuenta uno de sus habitantes. Llegaron a haber más de 400 barracas que en su momento consiguieron luz y agua para poder vivir en unas condiciones mínimamente decentes. Hoy en día algunas de las casitas que podemos observar por la zona tienen como origen esas barracas que en su momento coronaron el turó de la Rovira.

En breve van a remodelar la zona, espero que sepan mantener la parte más «salvaje» del lugar.

Actualización 05/2013: ya remodelaron la zona y ha quedado un tanto descolorida y bastante menos salvaje para aquéllos que tuvimos la suerte de verla con graffitis. No osbtante tengo que decir a su favor que se han habilitado accesos que antes eran imposibles.

Actualización 08/2014: Siguen las obras del búnker del Carmel hasta febrero del 2015 a cargo del Museu d’Història de la ciutat.

Acceso: Autobús 28 (se baja en la última parada) o Autobús 119


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La font de la Budellera

La Font de la Budellera, ubicada en el parque de Collserola, fue, en sus años de esplendor, una fuente de abastecimiento de agua casi «milagrosa». Mucha gente iba a rellenar sus garrafas de agua, pensando (y quizás era cierto) que era agua mucho más pura, proviniente del bosque. Hasta que hubo un momento que se puso un cartelito tipo: «No se asegura la potabilidad del agua», justo después de las obras de la torre de comunicaciones y aquí se acabó la leyenda.

Esta fuente, obra de Jean Claude Nicholas Forestier, ya tiene sus añitos (1918) que podemos observar en el deterioro de su cara.

Parque de Collserola

Para llegar desde Barcelona a ella se cogen los ferrocarriles catalanes dirección Terrassa o Sabadell y se baja en la parada «Peu del funicular». De ahí se coge el funicular (inaugurado en 1906, aunque se ha hecho una renovación integral y ya no respiran ni un àpice de sus antiguo «look») y se baja en la parada final, Vallvidrera.

Salimos a una plaza y de ahí subimos las escaleras que quedan a mano derecha y seguimos recto por el «camí dels Algarves» llegando al «carrer de les Alberes» que cogeremos hacia la izquierda. Y, la primera calle no, la segunda, por el «Carrer de Can Basseda» giraremos a la izquierda y seguiremos todo recto por este camino hasta llegar a un cruce, en el que continuaremos por el «carrer de Gabriel Ferrater» hasta llegar al «carrer de la Budellera».

Al entrar en el parque de la Budellera (parte de la cordillera de Collserola), os da la bienvenida un peregrino con la curiosidad que tiene la cara del antiguo propietario de la casa a la que te da la bienvenida la estatua con la mano derecha (el marqués de Saint-innocent). Aunque popularmente se decía que era san  Francisco de Asís, fundador de la Orden Franciscana y protector de los animales. Fuere quien fuere, en sus años mozos tenía la mano que le falta y un bastón.

Parque de la Budellera, Vallvidrera

Una vez dentro, tendremos 3 caminos por escoger y el de la izquierda es el que nos lleva a la Font de le Budellera. Se accede por unas escaleras de piedra y en según que tramos, podéis disfrutar de las vistas del parque de Collserola con el Tibidabo de fondo.

Parque de CollserolaDe vuelta haremos el recorrido en sentido inverso, y una vez en la estación del funicular, antes de volver a la ciudad, podéis subir al terrado y ver otra perspectiva de Barcelona.

Funicular de VallvidreraY si os animás, antes de volver a la ciudad, podéis ir a casa Trampa y tomaros una tapa de jamón de jabugo o unas albóndigas y una copita de vino. Es un restaurante que está en la plaza de Vallvidrera.

Arteria paral·lel – Ballet Flamenco de Andalucía

Arteria paral·lel, antiguo Teatro Español, Studio 54 o Scènic, reabre sus puertas, esta vez como espacio polivalente. Con tres plantas, tiene espacio para albergar tanto cenas, como espectáculos, desfiles, circos o danza.

Hoy, ha inaugurado «no oficialmente» su espacio con el Ballet Flamenco de Andalucía, sobre el «Poema del Cante Jondo en el Café de Chinitas» de Federico García Lorca y dirigido por Cristina Hoyos.

Poema del Cante Jondo en el Café de Chinitas

En el folleto pone: «Todos nosotros sentimos las palabras de Lorca como elementos vivos que huelen, tocan, saben y se mueven. Hieren. Son palabras vivas que nacen de la preocupación, el contacto y las vivencias del poeta sobre el sonido de su tierra. … El flamenco envenena a Lorca, le transforma y le lleva a las más altas cotas de la poesía. Por eso era ineludible nuestro encuentro con Poema del Cante Jondo. …» Cristina Hoyos y José Carlos Plaza.

Personalmente, me ha encantado. La escenografía, el vestuario, la música, la coreografía y el retumbar del zapateado, no te dejan indiferente. En definitiva, ¡no os lo perdáis!

Ubicación: Av. Paral·lel 62 (Metro L1, L3, parada: Paral·lel), 08001 Barcelona

Del 17 de Junio al 4 de Julio.

Entradas 20€.

El pantano de Vallvidrera

Escondido por el bosque de Collserola, al norte de Barcelona, se encuentra el pantano de Vallvidrera, inaugurado en 1864 para abastecer de agua el antiguo municipio de Sarrià a través de la Mina Grott (podeis ver la entrada a dicha mina unos metros antes de llegar al pantano, a mano izquierda). En esta mina se instaló un trenecito eléctrico en el 1908, que fue el primer ferrocarril eléctrico de pasajeros construido en España y funcionó hasta 1916.

Este embalse está considerado como una joya de la ingeniería hidráulica del s. XIX. Ahora mismo, abandonado al curso de la naturaleza, está cubierto de frondosa vegetación con todo tipo de especies vegetales identificadas por un pequeño cartelito, y rodeado de los cantos de las ranas, ¡a cual más gritona! ¿Habrá algún príncipe entre ellas? 😉

Parque de Collserola

A esta presa se puede acceder por varios lugares, pero el más sencillo es cogiendo los ferrocarriles, dirección Terrassa o Sabadell y bajando en el Baixador de Vallvidrera (ojo, comprobad que ese ferrocarril pare en todas las estaciones). Una vez allí, ya respiraréis el olor a bosque!! 🙂

Parque Collserola

Bajamos las escaleras y cruzamos la carretera, cogiendo el «Camí del Pantà» a mano izquierda, seguimos recto hasta la siguiente bifurcación, en donde giraremos a mano derecha (hay una indicación que pone «torrent del rovelló») y seguiremos recto por ese camino hasta llegar al pantano.

Se puede dar la vuelta completa al pantano, y volver por donde se ha llegado.

¡Qué las hadas os acompañen!

Fábrica de hilaturas "Fabra y Coats"

La fábrica de hilaturas Fabra y Coats, a pesar de las sucesivas crisis que sufrió la industria téxtil catalana, no quedó en desuso hasta 2004. Su éxito fue debido a su excelencia en todos los sentidos, innovadora en cuanto a técnica (pioneros en la fabricación de hilos sintéticos, procesos de fabricación para garantizar servicio «just in time» o especialización en productos de alta tecnología) y con una especial sensibilidad por los temas sociales (formación al personal, instalaciones deportivas propias, construcción de viviendas para los empleados o creación de casas cuna para los hijos de los trabajadores).

Fabrica Barcelona

A principios del siglo XX, la empresa fue pionera en España en la fabricación de hilos de algodón para coser, bordar y confeccionar redes. Surgió en 1903 fruto de la fusión de dos grandes empresas téxtiles, una británica (Coats & Clark) y otra Catalana (Fabra y Portabella).
Ahora, gracias a la insistencia de los vecinos del barrio, entre ellos algunos antiguos trabajadores, han logrado que este espacio, de unos 12.000 m2, pase a ser un centro cultural, manteniendo la memoria histórica de la fábrica en la medida de lo posible.
Un antiguo trabajador de la fábrica y vecino del barrio, orgulloso de haber formado parte de esta empresa que todavía existe, nos explicó los intríngulis de cada rincón.
Hizo sonar la sirena como en los viejos tiempos, momento en el que me imaginé a la gente saliendo de la fábrica, con los trajes sucios y el cansancio pero sonrientes de volver a casa. De todas formas, casi nos deja sordos, y mira que dijo que el sonido real era 7 veces más alto para que lo oyeran de entre las máquinas!
Había bocas de incendio por todas partes, y pequeñas indicaciones en todas las esquinas de los múltiples edificios que te indicaban dónde se ubicaban exactamente informando de la dirección y la distancia.
Fabrica Barcelona
Las calderas, de un antiguo barco inglés, eran impresionantes. A medida que fue creciendo la fábrica, tuvieron que añadir más calderas. Estas cada vez eran más altas por lo que se tuvo que reconstruir un techo más alto.
Ahora está en remodelación, pero en breve, el mhuba organizará visitas guiadas a este complejo histórico-cultural.
Como curiosidad, el edificio que queda fuera del actual recinto cerrado de la fábrica, hoy conocido como Can Fabra, era una de las naves que constituían el complejo industrial fundado por Ferran Puig i Gibert en 1838.
Ubicación:C/Sant Adrià 20, Barcelona
Acceso: metro Sant Andreu (L1)

Parque del Laberinto de Horta

Los jardines del Laberinto de Horta son los más antiguos que se conservan en Barcelona. Lugar extraño y misterioso, dicen que este parque constituye uno de los jardines iniciáticos a la masonería.

Los jardines del Laberinto de Horta son los más antiguos que se conservan en Barcelona. Lugar extraño y misterioso, dicen que este parque constituye uno de los jardines iniciáticos a la masonería. Se remonta al año 1791, tocando al palacio de estilo neoárabe, que contiene una torre de la Edad Media, y ocupando los terrenos de una finca del Marqués de Llupià, de Poal i D’Afarràs, hombre ilustrado que encargó la obra a Domenico Bagutti, de allí su toque de fisonomia italiana.

Parque del Laberinto de Horta

El parque del laberinto cuenta con diversos rincones, que retornan a las tradiciones clásicas, llenos de simbolismo masónico. Consta de dos espacios diferenciados: el bosque, símbolo del inconsciente, de la obsesión, de nuestros miedos y el jardín, símbolo de la organización y mente serena que ha logrado el dominio de sí misma.

En el centro del jardín, escalonados en varios niveles, se encuentran el laberinto, los dos templetes, el estanque con la estatua de los delfines y la cueva de Narciso que equivalen a diversos grados de orden rodeados de simulacros de bosque, el caos.

Por lo que representa ir del caos al orden, como un trabajo de creación genesíaca. Los dos delfines de los que mana agua  son símbolo de la dualidad y reflejan el mundo del espíritu. El agua simboliza el flujo de pensamientos y el entrelazamiento de los delfines evoca también movilidad. Pero el agua que manan, va a parar a un estanque cuadrangular, símbolo de la perfección conseguida mediante la práctica del arte. Y finalmente, las alusiones al laberinto, implican búsqueda al amor, sintonía de opuestos.

Fuente: «Misterios de Barcelona», Ernesto Milà.

Delfines entrelazados

Más allá del simbolismo, pasear por este parque es gratificante, lleno de pequeñas sopresas y entrar en el laberinto de cipreses es una pequeña aventura, muy recomendable tanto para pequeños como para mayores.

A la entrada del parque hay un pequeño bar por si te quieres parar a tomar algo y una área infantil con tobogán para los más pequeños.

Como anécdota, comentar que en este parque del laberinto se rodó una escena de la película «El Perfume».

Ah, y justo enfrente del parque, por si nunca habéis visto uno, hay un velódromo que a veces está abierto al público.

Si finalmente queréis comer por la zona, podéis ir a Can Cortada (Av. Estatut de Catalunya s/n – 934272315) o a Can Travi Nou (C. Jorge Manrique s/n – 934280301), antiguas masías reformadas que actualmente son restaurantes que ofrecen cocina catalana.

Dirección Parque del Laberinto: Paseo Castanyers 1

Acceso: metro L3, estación Mundet

Horario: de 10h a 21h

Precio: 2,20€ Domingos gratuitos.

En este enlace más fotos del parque del laberinto.

Y aquí más información sobre el parque del laberinto de horta.

Ver Parque del Laberinto de Horta en un mapa más grande

Restaurante Bar Velódromo | Barcelona

El Velódromo, un bar inaugurado en 1933, reabrió sus puertas en Septiembre de 2009 después de varios años de inoperatividad. Su remodelación, de la mano de la cerveza Moritz, ha sido muy acertada. Han mantenido su esencia original; la estructura y la mayoría de elementos que figuraban en su época, como las lámparas en forma de globo, la mesa de billar, la barandilla de caoba, los ventanales y  la disposición en dos pisos.

Este entrañable bar, lugar de amantes de las tertulias, políticos e intelectuales en los años 50 y lugar de encuentro de la «gauche divine» en los años 60/70, fue fundado por Manuel Pastor Boné, que, amante del ciclismo, le puso el nombre de Velódromo en honor a un antiguo velódromo ubicado en ese mismo lugar a principios del s.XX.

Este establecimiento estaba abierto casi siempre y lo frecuentaba gente de una cierta categoría. Hoy en día, conservando su amplio horario, de 6h de la mañana a las 3h de la madrugada, hace que desfilen todo tipo de perfiles a lo largo de la jornada.

Bar Velódromo

Desde pequeñas raciones tradicionales catalanas hasta una copa de cava con dos ostras, tiene un correcto abanico de platos para disfrutar.

Está ubicado en la Calle Muntaner (entre Diagonal y Londres).

Curiosidad: los padres de Manuel Pastor Boné crearon el café Manolo, que estaría ubicado justo al lado donde después se emplazó el bar Velódromo. Manuel, no quiso hacerse cargo de ese negocio, pero abrió este otro, dándole un carácter más personal.

Dirección: C/Muntaner 213, 08036 Barcelona

Teléfono: 934 306 022

Paseo por Collserola

En el norte de Barcelona nos protege el parque de Collserola donde se puede disfrutar de diversos recorridos a pie o en bici entre la naturaleza.

Hoy hablaré de un recorrido a pie de unas 3 horas por este frondoso parque.

Empezaremos cogiendo los ferrocarriles, dirección Terrassa o Sabadell y bajaremos en el Baixador de Vallvidrera (ojo, comprobad que ese ferrocarril pare en todas las estaciones). Una vez allí, ya respiraréis el olor a bosque! 🙂

Parque Collserola, BarcelonaBajamos las escaleras y cruzamos la carretera, cogiendo el «Camí del Pantà» a mano izquierda, seguimos recto hasta la siguiente bifurcación, en donde giraremos a mano derecha (hay una indicación que pone «torrent del rovelló») y seguiremos recto por ese camino hasta llegar al pantano, inaugurado en 1864 para abastecer de agua a Sarrià a través de la Mina Grott, mina que encontraréis unos metros antes de llegar al pantano, a mano izquierda. Una vez habéis llegado al pantano, lo podéis bordear a través de una abundante vegetación con todo tipo de especies vegetales identificadas por un cartelito, y rodeados de los cantos de las ranas, ¡a cual más gritona!

Parque de Collserola, BarcelonaUna vez visto el pantano, dirigios al punto por donde habéis llegado a éste (por donde se puede cruzar el muro) y os desviáis  por el camino de la derecha, es decir, el de encima al de llegada, con una subidita un tanto pronunciada. Al llegar a una bifurcación, cogéis la calle «dels Reis Catòlics» y tiráis recto (hay tramos asfaltados) hasta llegar a la «Plaça de Vallvidrera». En esta pequeña plaza, hay el restaurante Casa Trampa, en donde pararemos a comer a la vuelta de nuestro recorrido. De ahí, subís por unas primeras escaleras y llegáis a un pequeño parque, que si os asomáis a la barandilla de mano izquierda, podréis contemplar una fila de casas modernistas. En esa misma plaza, a mano derecha está el funicular, en un edificio también modernista. En este punto acabaremos el recorrido más adelante, pero todavía no! Seguimos subiendo las escaleras, seguimos recto por el «camí dels Algarves» y llegamos al «carrer de les Alberes» que cogeremos hacia la izquierda. Y, la primera calle no, la segunda, por el «Carrer de Can Basseda» giraremos a la izquierda y seguiremos todo recto por este camino hasta llegar a un cruce, en el que continuaremos por el «carrer de Gabriel Ferrater» hasta llegar al «carrer de la Budellera».

Al entrar en el parque de la Budellera (también parte de la cordillera de Collserola) nos encontraremos la estatua de un pelegrino que nos da la bienvenida.

Parque de la Budellera, Vallvidrera, Barcelona

Una vez dentro, tendremos 3 caminos por escoger, mi recomendación es coger el de la izquierda y llegar a la fuente de la Budellera, obra de Jean Claude Nicholas Forestier, realizada en 1918. Se llega por unas escaleras de piedra y en según que tramos, podéis disfrutar de las vistas del parque de Collserola con el Tibidabo de fondo. Aunque no aseguran la potabilidad del agua que mana la fuente, no pasa nada por refrescarse un poco la cara.

Parque de la Budellera, Vallvidrera, Barcelona

De vuelta por donde hemos llegado, os recomiendo volver a la plaza de Vallvidrera y comer en casa Trampa. Sus albóndigas son únicas, y la ración de jamón jabugo, a 17€, está muy buena acompañada del tradicional pan con tomate.

Para volver a Barcelona ciudad, como he comentado antes, volvemos a subir por las escaleras para coger el funicular (que se remonta al año 1906), y llegar a la parada «Peu del funicular» de los ferrocarriles. De todas formas, antes de coger el funicular, podéis subir a lo alto de la estación y ver otra perspectiva de Barcelona.

Funicular de Vallvidrera a Barcelona

Si os gusta caminar, ¡os animo a hacer la ruta! ¡No os arrepentiréis! 🙂